El sector construcción en Perú registró un crecimiento del 7.1% en julio de 2024, un resultado impulsado principalmente por la ejecución de obras públicas, según un informe del Banco Central de Reserva del Perú (BCR). Este repunte refleja la importancia de la inversión pública en infraestructura como motor clave para la reactivación económica del país, en medio de un contexto de recuperación tras los desafíos económicos globales.
El papel de la inversión pública en el crecimiento del sector construcción
La inversión pública ha sido el principal catalizador de este crecimiento. Proyectos de infraestructura vial, hospitales, escuelas y otras obras de gran envergadura han dinamizado el sector construcción, que tradicionalmente ha sido uno de los más afectados por la falta de continuidad en los proyectos estatales.
De acuerdo con el BCR, el avance en la ejecución de obras por parte del gobierno central, regional y local ha sido determinante para este resultado positivo. Las cifras sugieren que las iniciativas de reactivación económica, especialmente en áreas rurales y alejadas, están empezando a rendir frutos, promoviendo la generación de empleo y mejorando la conectividad en diversas zonas del país.
Sectores específicos de la construcción que impulsaron el crecimiento
El informe del BCR señala que la construcción de infraestructura de transporte, como carreteras y puentes, fue uno de los sectores más dinámicos en julio de 2024. La construcción de hospitales, centros educativos y viviendas sociales también tuvo un impacto significativo, lo que demuestra que el crecimiento en el sector está siendo equilibrado entre obras de infraestructura y proyectos de desarrollo social.
El sector inmobiliario ha experimentado una reactivación gradual, apoyada por los incentivos del gobierno para la construcción de viviendas asequibles. El programa de Techo Propio y el crédito subsidiado MiVivienda han ayudado a dinamizar la demanda de vivienda, proporcionando una base sólida para que el sector siga creciendo en los próximos meses.
Comparativa con meses anteriores: Un repunte destacado
El crecimiento del 7.1% en julio de 2024 representa un repunte en comparación con los meses previos, donde el sector había mostrado un crecimiento más modesto o incluso contracciones. Este aumento es indicativo de un proceso de reactivación sostenida, que responde a la mayor ejecución de obras públicas y al incremento en la inversión en infraestructura crítica.
En junio, el sector construcción había registrado un crecimiento del 4.3%, por lo que el salto en julio refleja un aceleramiento en la entrega y ejecución de proyectos, un fenómeno que los expertos atribuyen a la mejora en los procesos administrativos y una mayor rapidez en los desembolsos por parte del gobierno.
Perspectivas para el cierre del 2024
Las proyecciones para el sector construcción en Perú son optimistas, con la expectativa de que el crecimiento continúe en lo que resta del año, apoyado por la continuidad de los proyectos de infraestructura y las inversiones anunciadas tanto a nivel nacional como regional.
El Banco Central de Reserva ha indicado que, de mantenerse el ritmo de ejecución de proyectos y los niveles de inversión pública, el sector construcción podría cerrar el año con un crecimiento acumulado cercano al 6.5%, lo que sería un resultado altamente positivo teniendo en cuenta el contexto global de incertidumbre económica.
Además, las inversiones privadas también podrían tener un rol importante en este crecimiento, especialmente en proyectos de construcción de infraestructura minera, que siguen siendo clave para el desarrollo económico del país. Las iniciativas relacionadas con proyectos mineros en regiones como Arequipa, Moquegua y Cajamarca también se perfilan como factores dinamizadores en los próximos meses.
Desafíos que enfrenta el sector construcción
A pesar del crecimiento registrado, el sector construcción en Perú sigue enfrentando desafíos importantes. Entre ellos, destaca la necesidad de mejorar la planificación y ejecución de proyectos, así como la desburocratización de los procesos de licitación y contratación de obras públicas.
Otro reto importante es el aumento en los costos de materiales de construcción, debido a la inflación global y la interrupción de las cadenas de suministro. Aunque el crecimiento del 7.1% es una señal alentadora, los expertos advierten que para mantener este impulso, es esencial abordar estos problemas estructurales.
La inversión privada, aunque está creciendo, también enfrenta incertidumbre debido a los cambios en la regulación y la política económica. Si bien el sector minero sigue siendo un gran atractivo para la inversión extranjera, el sector inmobiliario y de infraestructura privada podría verse afectado si no se establecen marcos regulatorios más claros y estables.
Impacto en la economía nacional
El crecimiento del sector construcción no solo beneficia directamente a este sector, sino que también tiene un impacto positivo en el empleo y en la reactivación económica general del país. Según el BCR, el sector construcción es uno de los mayores generadores de empleo en el Perú, por lo que su crecimiento se traduce en más puestos de trabajo, especialmente en las regiones más afectadas por el desempleo.
Además, la ejecución de obras públicas mejora la calidad de vida de los ciudadanos al proporcionar infraestructura esencial, como carreteras, escuelas y hospitales. Esto, a su vez, crea un entorno más favorable para el desarrollo económico a largo plazo, ya que mejora la conectividad y facilita el acceso a servicios básicos.
El futuro del sector construcción en Perú
El crecimiento del 7.1% en julio de 2024 es un reflejo de los esfuerzos del gobierno y del sector privado por reactivar la economía a través de la inversión en infraestructura. Sin embargo, para que este crecimiento sea sostenible en el tiempo, será crucial que se sigan impulsando reformas que mejoren la eficiencia en la ejecución de proyectos, así como garantizar la estabilidad económica y política.
El sector construcción sigue siendo un pilar fundamental para la recuperación económica del Perú, y su evolución en los próximos meses será clave para determinar si el país logra consolidar su crecimiento en medio de un contexto global desafiante.




