La economía peruana enfrenta desafíos significativos, no solo por factores globales, sino también por la creciente inseguridad ciudadana que afecta la inversión, el crecimiento y la estabilidad social. Según expertos del BCR y BBVA Research, esta crisis impacta directamente la confianza empresarial, inhibiendo la inversión y ralentizando la recuperación económica. Con el anuncio de un nuevo paro de transportistas el 23 de octubre, la situación se complica aún más, destacando cómo la violencia y la extorsión están moldeando el entorno económico del país.
Inseguridad Ciudadana: El Obstáculo Principal para el Crecimiento Económico
La inseguridad ciudadana se ha convertido en una de las barreras más grandes para el desarrollo del Perú. El economista Hugo Perea, de BBVA Research, enfatiza que el miedo a la extorsión y la violencia limita la capacidad de los emprendedores para iniciar o expandir sus negocios. «Pones un emprendimiento y no sabes si serás extorsionado o amenazado», advierte Perea, resaltando cómo la incertidumbre frena las inversiones locales y extranjeras.
El impacto económico de la inseguridad no se limita al desánimo empresarial. Según estimaciones de BBVA Research, los costos asociados a la delincuencia representan un 2,8% del Producto Bruto Interno (PBI), lo que equivale a unos 6.790 millones de dólares. Este gasto podría haberse destinado a mejorar infraestructuras o fomentar el crecimiento económico, pero se pierde en medidas de protección y reparación de daños.
Inversión Desviada: Recursos en Seguridad en Lugar de Crecimiento
La inseguridad obliga a empresarios e inversionistas a destinar recursos significativos en seguridad privada, cámaras de vigilancia y otras medidas de protección. Estos fondos, que podrían ser invertidos en proyectos productivos, terminan siendo utilizados para reducir riesgos operativos. Hugo Perea explica: «Esto distrae recursos… dinero que pudo haberse usado para invertir». Este tipo de gastos reduce la eficiencia económica y limita la competitividad del país en el mercado global.
La fuga de capital humano también se convierte en un problema latente. Según el presidente del BCR, Julio Velarde, la inseguridad ha provocado que algunos empresarios y familias opten por mudarse al extranjero. Esta migración no solo afecta la economía local, sino que también reduce el talento disponible para impulsar el desarrollo del país.
El Paro de Transportistas y su Repercusión en la Economía
El 23 de octubre, el sector transporte anunció un paro en protesta por la inseguridad creciente en el país. Este movimiento es liderado por la Alianza Nacional de Transportistas y tiene como objetivo exigir medidas concretas del gobierno para combatir la ola de violencia. Julio Campos, vicepresidente de la alianza, indicó que, aunque la protesta inicialmente durará 24 horas, podría extenderse si no se atienden sus demandas.
La paralización del transporte afecta múltiples sectores, desde el comercio hasta la logística, generando pérdidas económicas considerables. Aunque el BCR asegura que un paro breve no tendría un impacto macroeconómico significativo, la repetición de estas huelgas puede generar desconfianza en los mercados y afectar la estabilidad económica del país.
Inseguridad y Elecciones: Un Clima de Incertidumbre
El impacto de la inseguridad ciudadana se proyecta más allá de los eventos actuales, afectando las perspectivas económicas a largo plazo. BBVA Research destaca que las elecciones presidenciales de 2026 podrían influir en la economía dependiendo del tipo de propuestas y candidatos que surjan. «Dependiendo del tipo de ofertas electorales, podríamos ver una mejora o un empeoramiento del ánimo empresarial», explica Perea.
La incertidumbre política se suma a la inseguridad ciudadana, creando un entorno volátil que dificulta la planificación y el desarrollo empresarial. Según BBVA Research, la falta de un liderazgo claro que aborde estos problemas podría mantener al Perú en un estado de crecimiento lento y vulnerable.
Impacto en la Economía Regional: Inseguridad en América Latina
El fenómeno de la inseguridad no es exclusivo del Perú, sino que afecta a varios países de América Latina. Según el BCR, la delincuencia es un obstáculo económico importante en toda la región, afectando tanto el bienestar social como el crecimiento económico. La violencia impacta no solo a grandes empresarios, sino también a pequeños emprendedores, quienes se ven obligados a destinar recursos a seguridad en lugar de innovación y expansión.
Alternativas para Enfrentar la Inseguridad y Recuperar la Economía
El control de la inseguridad ciudadana es clave para que la economía peruana recupere su potencial. Las medidas propuestas incluyen aumentar la inversión en seguridad pública y generar incentivos fiscales para empresarios que inviertan en medidas preventivas. Además, el gobierno debe enfocarse en restablecer la confianza de los inversores y fomentar la estabilidad política.
Asimismo, el diálogo entre el gobierno y los sectores afectados por la violencia, como el transporte, es esencial para encontrar soluciones sostenibles. La integración de iniciativas públicas y privadas podría facilitar la implementación de programas de desarrollo económico en regiones vulnerables.




