Sapo de Plástico Solar: Innovación Peruana contra el Dengue

En un innovador esfuerzo para combatir el dengue, un equipo en Perú ha desarrollado un sapo de plástico alimentado por energía solar que agita el agua estancada, espantando a los mosquitos. Esta alternativa promete ser una solución efectiva para las zonas más pobres del país.

Un Sapo que Mueve Aguas y Combate el Dengue

En la ciudad de Lima, un pequeño sapo de plástico verde con ruedas en forma de aspas se mueve sobre el agua estancada de un balde, creando ondas a su alrededor. Este prototipo, equipado con una mini celda solar y unos ojos saltones, está diseñado para ahuyentar al mosquito Aedes aegypti, responsable del dengue, zika y chikungunya.

El doctor Mirko Zimic, investigador de la Universidad Johns Hopkins, explica que el movimiento del sapo hace que los mosquitos perciban destellos, lo cual los ahuyenta. En un contexto donde los casos de dengue en Perú han aumentado dramáticamente en un 251% en lo que va del año, según la doctora Palmira Ventocilla de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, esta innovación es crucial. Hasta el 24 de mayo de 2024, se han registrado 236,314 casos de dengue en el país.

La Tecnología Detrás del Sapo

El sapo de plástico, conocido como «The Guardian Toad» o «el sapito de Sapolio», funciona con energía solar y es una colaboración entre el doctor Zimic, el diseñador industrial Fernando Pérez Riojas de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y la agencia de publicidad VML. Este dispositivo puede colocarse en cualquier recipiente con agua estancada y no requiere electricidad, lo que lo hace ideal para asentamientos humanos que reciben agua a través de camiones cisterna.

La doctora Ventocilla sostiene que, aunque el sistema es efectivo, debe complementarse con educación sobre la importancia de evitar el agua estancada para prevenir criaderos de mosquitos. Sin embargo, en situaciones donde esto no es posible, el sapito puede cumplir su función de ahuyentar al Aedes aegypti.

 

Inspiración y Desarrollo

 

La idea de utilizar el movimiento del agua para evitar la proliferación de mosquitos no es nueva. En lugares como Disney World en Florida, las aguas están en constante movimiento para mantener a los insectos alejados. Inspirados por este principio, el equipo de VML adaptó esta solución a las necesidades de Perú, particularmente en áreas urbanas con problemas de agua potable y sanidad.

El prototipo fue probado en una granja en Chincha, al sur de Lima, utilizando métodos como el lanzamiento de chorros de agua y la inyección de aire a presión. El método mecánico de agitación resultó ser el más eficiente en términos de consumo energético. Finalmente, se optó por la energía solar para alimentar al sapito, ya que es una fuente gratuita y continua de energía.

Hacia una Implementación Más Amplia

El sapito agita el agua con pequeñas ruedas con paletas, disuadiendo a los mosquitos de depositar sus huevos. Las pruebas en Chincha demostraron una efectividad del 92% en la reducción de la presencia del mosquito.

Álvaro Rojas, vicepresidente de marketing de Alicorp, la empresa detrás de Sapolio, menciona que están explorando cómo hacer que el producto sea accesible y masificado, posiblemente a través de convenios con el Ministerio de Salud (MINSA) o mediante sistemas de canje. La visión es lograr un impacto social significativo en la lucha contra el dengue.

Una Solución para las Zonas Más Vulnerables

En las áreas más pobres de Lima y otras ciudades donde no hay electricidad y el agua se almacena en baldes, el sapito de plástico se presenta como una solución prometedora. Una vez aprobados los protocolos sanitarios, este dispositivo podría ser distribuido ampliamente, proporcionando una herramienta efectiva y sostenible para combatir el dengue.

Moverse contra el Dengue

El recurso de mover el agua para evitar la proliferación de mosquitos no era tan desconocido. Se usa en el parque Disney World de Florida, que está rodeado de pantanos, para que los visitantes no sean devorados por los insectos. Allí todas las aguas del recinto están en constante movimiento, algo de lo que se dieron cuenta Luis Díaz y Juan Carlos Arica, dos jóvenes creativos de VML.

El problema consistía en cómo trasladar ese sistema a un país como Perú y, sobre todo, a zonas urbanas donde campean la pobreza, la falta de agua potable y de sanidad. En esa ruta, Zimic confirmó la eficacia científica del mecanismo de movimiento de agua para ahuyentar al insecto, en una prueba realizada en una granja de Chincha, una ciudad ubicada a 200 kilómetros al sur de Lima.

Se ensayó con un chorro de agua lanzado desde cierta altura sobre la superficie del recipiente. Luego, inyectando aire a presión, a una profundidad de cinco centímetros. Y, finalmente, con un sistema de agitación mecánica que produjera vibraciones. “Los tres métodos funcionaron bien”, relata el experto en biofísica, aclarando que el último tenía la ventaja de funcionar con menos energía.

A partir de eso, se definió que el sapito que mueve el agua mecánicamente gracias a unas paletas podía funcionar. Y Pérez se dedicó a la tarea de crear un ‘prototipo’ de modelo inicial (que luego podría tener algunas variaciones). No fue fácil, según cuenta. “Había que definir su forma y expresión. Determinar el tipo de energía que iba a usar para que pudiera moverse”.

Diseño y Producción del Sapito

Se optó por la energía solar debido a que es gratuita y continua (el mosquito actúa en el día, picando en las mañanas). Además porque el Aedes aegytpi aparece con más fuerza, precisamente, en los tiempos en los que el sol arrecia. Mientras caigan rayos solares sobre la celda que lleva en el lomo el sapito, el pequeño motor que está junto a ella hace funcionar su sistema de locomoción.

Este consiste en dos pequeñas ruedas con paletas ubicadas a cada lado del cuerpo, que son las que mueven el agua. Antes, precisa Pérez, se ensayó con turbinas, hélices y otros sistemas, sin que resultaran mejores. Toda una labor de diseño, en la que intervino también una impresora 3D que creó el primer molde de lo que luego sería ‘The Guardian Toad’.

El Impacto Esperado

Lo que, en rigor, hace el sapito, es disuadir a la hembra del Aedes aegypti de que deposite sus huevos en las paredes del recipiente cercanas a la superficie del líquido. Su tarea es agitar de tal modo el agua que el insecto ni se acerca. Las pruebas hechas en Chincha revelaron, como explica Zimic, que este dispositivo de agitación tiene una efectividad del 92%.

Álvaro Rojas, vicepresidente de marketing de Alicorp, la empresa que produce Sapolio, cuenta que procurarán que el producto sea “viable, de bajo costo y masificado”. La compañía está explorando cómo difundir el producto, ya sea como un regalo o mediante algún sistema de canje. “Queremos tener una visión social respecto de este problema”, añade.

Rojas agrega que, para llevar adelante toda esta campaña, es posible que tengan que hacer un convenio con el MINSA o con otra empresa. Hasta ahora, los resultados encontrados por Zimic en las pruebas realizadas y la funcionalidad del sapito creado por Pérez apuntan a que The Guardian Toad podría hacerse masivo y contribuir a neutralizar la expansión del dengue.

En los lugares más pobres de Lima y otras ciudades, donde no llega la electricidad y el agua se acumula en baldes porque no hay red de tuberías, este animalito artificial se perfila como una opción. Una vez que se confirmen los protocolos sanitarios, bastará con ponerlo bajo el sol para que cumpla su función de espantar a ese mosquito cuyas larvas dejan una huella peligrosa.

Enlaces Externos Relacionados:

Conoce más sobre esta nueva tecnología y la enfermedad que evita visitando los siguientes enlaces:

  1. The Guardian Toad
  2. OMS: Dengue y otros arbovirus
  3. CDC: Dengue – Información general
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